Foro de Estudios sobre la Juventud Jóvenes emigrantes: costos y oportunidades sociales

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Como cada año, este mes se realizó en la ciudad de Lleida los días 24 y 25, la decimonovena versión de este foro. Desde la invitación a participar, la organización propone como objetivo hacer una reflexión sobre las causas y las consecuencias de la migración juvenil en Cataluña para generar un debate que permita a los asistentes enriquecer la discusión desde diferentes ámbitos y a partir de la experiencia y resultados de las investigaciones más recientes y la puesta en común de reflexiones de varios expertos y representantes de diferentes organizaciones implicadas en el tema.

El evento se dividió en cuatro partes, cada una con el propósito de abordar un argumento que propusiera un debate sobre la cuestión de la emigración juvenil. La primera, La emigración desde Cataluña: aspectos demográficos y prospectivos, que a modo de introducción, puso en contexto histórico el fenómeno de la emigración, con una mirada que desde los datos demográficos busca entenderla como un flujo más o menos natural y constitutivo del país, alertando sobre la dificultad de obtener cifras reales, pero que a partir de los datos recogidos habla más bien de la “movilidad” de las personas, tanto de dentro hacia afuera, como también de afuera hacia dentro. En este orden de ideas, propone mirar la crisis económica como un factor importante de motivación de dicha movilidad, pero que no es único ni para los individuos, ni para el colectivo (en términos de la historia).

La primera mesa presentó los resultados de la investigación El emigrante 2.0. Emigración juvenil, nuevos movimientos sociales y redes digitales, que busca comprender la manera en que los emigrantes se conectan entre sí y con sus lugares de origen, y, a través de estos itinerarios, comprender la emigración en un contexto globalizado. Esta presentación nos permitió ver cómo las redes sociales son una herramienta que ha transformado la experiencia en sí de la emigración, pero también la forma en que se puede leer y analizar. En este sentido, el estudio, entre otras cosas, mostró que el destino de los jóvenes son las ciudades y no los países, que la experiencia de emigración es satisfactoria en términos generales aunque el trabajo no sea la fuerte, y que en la mayoría de los casos, los jóvenes quieren volver pero no saben si podrán.

En la mesa redonda Testimonios de la emigración: vivencias de los protagonistas, pudimos escuchar el testimonio de tres emigrantes catalanes que viven o han vivido en Londres (uno de los destinos más apetecidos por los jóvenes) quienes compartieron su experiencia en clave del impacto y las implicaciones que tuvo en sus vidas; una de ellas, después de retornar al país. Según ellos, en todos los casos se trató de la búsqueda de mejores oportunidades de desarrollo personal, por supuesto, esta idea se conecta directamente con el desenvolvimiento académico y laboral, tanto desde la expectativa como del encuentro real con la experiencia. Su valoración de la experiencia es positiva y en los tres casos, más que una emigración obligada por las circunstancias difíciles, se trató de la posibilidad de abrir el abanico de la vida, que se hizo efectiva en cada “disyuntiva” con la que se encontraron, donde la capacidad de agencia se fortaleció con cada “prueba”.

El tercer momento se trató de revisar las posturas, los programas y proyectos que ayudan a la población emigrante a través de una charla que se tituló Los retos de la Administración y los agentes sociales en el soporte a las personas jóvenes emigrantes, donde se presentaron las propuestas del programa de emigración y retorno de la Fundación Cecot, la Federación Internacional de Entidades Catalanas y el Plan Nacional de Juventud de Cataluña. Aquí, la conclusión principal, más allá de los logros y dificultades que se pueden presentar en la atención a la población emigrante, fue que los esfuerzos deben estar articulados para que el soporte que se hace antes, sea tan oportuno como el de después, con el fin de que la tasa de “fracasos” en la experiencia disminuya.

Habiendo dado cuenta de los principales aspectos que se tocaron y de los enfoques que se utilizaron para hacerlo, es importante anotar algunas reflexiones al respecto. Como primera medida habría que decir que el Seminario trata el tema de la emigración como un asunto, que sabemos, es de profundas implicaciones para la sociedad y de alto impacto para los jóvenes, me refiero a que ha sido muy valioso poder asistir a este espacio en que los diferentes actores se encuentran para debatir y proponer nuevas perspectivas desde donde mirar a los jóvenes, cada vez con mayor amplitud. Sin embargo, creo que es importante recoger la sugerencia de analizar los hechos desde la perspectiva de la movilidad, con menos sorpresa y menos ansiedad, porque de emigraciones está hecho el mundo y sobre todo en este lugar y en este tiempo, donde se hacen películas para promover ciudades como si todo estuviera al alcance de la mano, y porque de alguna manera lo está.

Por otro lado, hizo falta detenerse en las conclusiones a las que llegó el equipo de investigación de los emigrantes 2.0, así como en las categorías de análisis que se utilizaron en la investigación, con la idea de que los asistentes pudiéramos aprovechar los descubrimientos realizados, sobre todo de cara a lo novedoso del abordaje que se hizo a través análisis cuantitativo y cualitativo de twitts y su vinculación con las demás herramientas, como la encuesta.

De lo demás visto particularmente me queda la impresión (como casi siempre) de que estamos definiendo a priori las nociones de éxito y fracaso para dar sentido a las prácticas, expresiones y trayectorias juveniles. Nos acercamos mucho a un estructuralismo peligroso cuando le damos tanto peso a las estrategias más funcionales que parecen ser la respuesta principal a las necesidades de la juventud, como si los sujetos juveniles esperaran de su vida lo mismo que nosotros ¿verdaderamente lo que quieren es trabajar y estudiar? ¿es eso lo que necesita una sociedad de sus jóvenes? ¿es lo mejor que pueden ofrecer? ¿lo es porque ellos dicen que es lo que necesitan? O como parece mostrar una de las conclusiones de la encuesta que se realizó, de Londres les satisfaga más “la experiencia” que “el trabajo” y entonces ¿es acaso posible que simplemente tengamos miedo de que no paguen con sus aportes nuestras pensiones?.

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